Causas del desarrollo de la disfunción cráneo-mandibular
Observación interdisciplinaria y global de la DCM

Causas posibles de la Disfunción Craneomandibular (DCM):

Las causas de la disfunción craneomandibular varían, y en algunos casos son hereditarias o están presentes desde el nacimiento.

1.    Pueden ser congénitas por:

  • Trauma al nacer
  • mordedura incorrecta
  • dientes torcidos
  • anomalías en mandíbula y cara
  • anomalías en el esqueleto, como diferencia en la longitud de las piernas y escoliosis

2.    Otras causas de la DCM:

  • artritis de las articulaciones
  • daño anterior de la médula espinal
  • latigazo producido por accidente
  • reemplazo dental incorrecto
  • reducción de la altura de los dientes provocada por el rechinar de éstos
  • tratamiento ortodóntico
  • técnica incorrecta de compensación de la longitud de las piernas

 

Si la mandíbula inferior asume una posición diferente, toda la estática se puede desequilibrar (disfunción descendente). A la inversa también es posible: una molestia funcional en una zona diferente del cuerpo puede ocasionar molestias y  dolor de cabeza, del músculo de masticación y de las articulaciones de la mandíbula (disfunción ascendente). Los dolores de cabeza crónicos, ataques de migrañas, ruido en los oídos, vértigos y dificultad para tragar son los síntomas más comunes.

Entre las causas más importantes y peligrosas de la DCM están las llamadas “parafunciones” (Bruxismo), que es el fuerte contacto de los dientes durante muchas horas, día o noche, sin estar relacionado con la masticación de los alimentos.

Aquí se diferencia entre apretar o rechinar los dientes. Cuando se aprietan los dientes, las filas dentales están siendo presionas firmemente durante varias horas. Al rechinar los dientes, éstos se frotan enérgicamente entre sí durante períodos de tiempo más largos. Estos fenómenos ocurren de manera inconsciente. La fuerza de los dientes es comparable a un peso de más de 300 kilos aplicado a los dientes durante varias horas.  Los dientes se sensibilizan y los músculos se tensan. Se produce dolor de cabeza y de cuello (particularmente por la mañana). El estrés adicional o el esfuerzo físico pueden aumentar considerablemente los síntomas. Se desencadena una reacción en cadena difícil de detener.

La causa de rechinar o apretar los dientes en el 50% de los casos es una molestia en las filas dentales, en el 12% de los casos es una molestia en la articulación de la mandíbula, y en el 38%, es una razón psicológica.

¿A quién puede afectar la DCM?

En principio, la DCM puede afectar a niños y adultos de todas las edades. Las mujeres jóvenes y de mediana edad son los pacientes más comunes de DCM (la DCM afecta ocho veces más a mujeres que a hombres). No se entiende científicamente porqué ocurre esto. Se habla de aspectos endocrinos y hormonales, así como, en menor grado, por razones de estrés y por las numerosas responsabilidades de las mujeres que combinan familia y trabajo. Independientemente del sexo, las personas que sufren estrés por trabajo, por las pruebas, o que están pasando por una crisis vital de algún tipo, tienen mayor riesgo de adquirir DCM. En particular, la DCM se puede iniciar con parafunciones o por una gran actividad del músculo durante la tensión psicológica. A menudo, un tratamiento dental incorrecto es el detonante para una DCM. Por ejemplo, coronas, puentes, prótesis o incluso los empastes demasiado altos o demasiado bajos, pueden causar DCM a corto plazo tras el tratamiento.

Si un empaste nuevo es demasiado alto, los llamados “receptores mecánicos de las encías” registran la más leve desviación y envían esta información a través de los conductos del nervio al sistema nervioso central. Esto podría ocasionar un patrón diferente de movimiento de la mandíbula inferior para evitar la molestia, lo que podría causar posteriormente dolor en el músculo de masticación o en las articulaciones de la mandíbula. Alternativamente, las articulaciones de la mandíbula se desgastarían por la mayor actividad muscular y se podría dar una inflamación de las articulaciones.