Síntomas y consecuencias de una disfunción cráneo- mandibular
Ejes del cuerpo desplazados

Diagnóstico funcional y terapia funcional interdisciplinarios

El diagnóstico funcional y la terapia funcional interdisciplinarios nos permiten realizar el diagnóstico dental, la preparación óptima de su tratamiento y el fácil control para que se lleve a cabo con éxito. Diferentes técnicas de medición y análisis por ordenador (mediciones optoelectrónicas) se utilizan para determinar con exactitud sus características anatómicas para especificar la situación particular de su boca y mandíbula.  La sobrecarga de las articulaciones de la mandíbula y de la médula espinal se podría diagnosticar al principio del tratamiento, en su caso, o podríamos evitar que surgiera dicho problema por medio de un tratamiento dental.

Nuestra clínica considera el diagnóstico y la terapia funcionales interdisciplinarios como aspectos esenciales de nuestro plan de tratamiento. Por ello, hemos resumido para usted algunos hechos generales acerca de esta importante sección de la odontología. Nuestro equipo de consulta contestará gustosamente cualquier otra pregunta que tenga en una conversión personal.

Hoy en día mucha gente sufre de dolores ortopédicos y síntomas neurológicos debido a una “mordedura incorrecta” o a una colocación inapropiada del cráneo con respecto a la mandíbula inferior. Estos dolores incluyen dolores de cabeza, dolores de espalda y otros problemas de la médula espinal. En la terminología facultativa nos referimos a esta dolencia como “DCM” o disfunción craneomandibular (anterior síndrome de ATM-articulaciones temporomandibulares).

Para entender este fenómeno, usted debe mirar su cuerpo con sus articulaciones y sus cápsulas articulares como el complicado sistema de ruedas dentadas de un reloj. Si una de las ruedas se rompe, todo el reloj se desequilibrará a corto plazo. Nuestro cuerpo se comporta de la misma manera. Por ejemplo, si las mandíbulas superior e inferior no encajan perfectamente (o la “mordedura no es correcta”), puede haber consecuencias graves para los dientes, los músculos de masticación, la cabeza y el cuello, la espalda y por supuesto para las articulaciones de la mandíbula. Una mala distribución de las fuerzas dentro de la cavidad bucal puede conducir a una disfunción progresiva de la articulación de la mandíbula, que puede causar dolor con cada movimiento de la mandíbula. 

Una vez roto el equilibrio, se puede desencadenar una dramática reacción en cadena que puede llevar a una variación en el eje del cuerpo. Comenzado este proceso no se puede detener a voluntad, sino que se produce una distorsión del cuerpo. Como esta “distorsión en cadena” continúa, pueden presentarse problemas en otras partes del cuerpo a través de conexiones neuromusculares y podrían aparecer síntomas como sonidos zumbantes en uno o ambos oídos (zumbido), problemas de la médula espinal o una inclinación de la cadera acompañada de una diferencia en la longitud de las piernas.

Debido a la complejidad y a la variedad de los síntomas, es imprescindible la colaboración interdisciplinaria entre médicos, ortopedistas, fisioterapeutas y a veces psicoterapeutas, para ayudar al paciente a recuperar el equilibrio.